Compartir

Evaluando un posible implante

¿Qué debes tener en cuenta antes de colocarte un implante dental?

Los implantes dentales son la solución adecuada para reponer los dientes perdidos y recuperar la funcionalidad y apariencia de nuestra dentadura. Hoy por hoy es un tratamiento bastante efectivo. A pesar de ello, hay algunas cuestiones que debes considerar antes de someterte a él.

Cabe señalar, antes de nada, que la colocación de implantes es una de las intervenciones en las que más adelantos tecnológicos se han dado en los últimos años. Encontramos los implantes de carga inmediata, que permiten disfrutar de una prótesis el mismo día de la colocación del implante; los implantes de zirconio, que reducen las probabilidades de infección; o los implantes cigomáticos, que como indica la revista Top Doctors, van anclados a la zona del pómulo y permiten colocar algunos implantes de la arcada superior en pacientes con poca base ósea maxilar.

Estos avances nos dan a entender que la colocación de implantes dentales es un tratamiento altamente efectivo y que en la actualidad se puede aplicar en una gran variedad de situaciones en las que hace apenas unas décadas hubiera sido imposible.

De todos modos, no es una solución milagrosa. Hay personas que tienen una salud dental delicada y que o bien no resulta aconsejable colocar los implantes, o el tratamiento va a tener una duración más prolongada de lo habitual. Puesto que hay que resolver problemas previos antes de entrar en el tratamiento en sí.

Para otras personas, la colocación del implante va a suponer un cambio importante en sus vidas. Es el caso de los fumadores. Que deberán dejar de fumar si quieren que el tratamiento sea un éxito.

De estas cuestiones y de otras, te pensamos hablar en este artículo. Estas son las cosas que debes conocer y sobre las que te debes informar antes de colocarte un implante dental.

Revisa el estado de tu dentadura.

En otro de sus artículos, la revista Top Doctors indica que las infecciones bacterianas en las encías son incompatibles con la colocación de implantes dentales. Es decir, es necesario eliminar por completo la infección, y sanear la zona, antes de comenzar el tratamiento.

Cuando Top Doctors habla de estas enfermedades en las encías se refiere, principalmente, a la periodontitis. Una enfermedad que consiste en la formación de bolsas de placa bacteriana dentro de las encías que van corroyendo la base del diente y el hueso alveolar que lo sujeta.

Si a un paciente que sufre esta enfermedad se le coloca un implante, existen muchas posibilidades de que las bacterias alojadas en el interior de la encía, erosionen el hueso, haciendo que el implante se caiga.

Por otro lado, al haber bacterias en la zona, aumenta la posibilidad de que se produzca una periimplantitis. Una infección alrededor del implante.

Otra enfermedad dental que obstaculiza la colocación de un implante son las caries severas en los dientes adyacentes. Cuando esto sucede, es necesario tratar la caries previamente para impedir que la infección dañe el implante.

El bruxismo severo es otra de las condiciones que presenta poca compatibilidad con los implantes dentales. Se trata de un rechinar de dientes involuntario del que muchas veces el paciente no es consciente de que lo tiene. Sobre todo en el bruxismo nocturno, que se produce cuando el paciente está durmiendo. Esta fricción entre las arcadas puede dificultar que el implante se integre en el hueso maxilar. Para controlar estas situaciones, los dentistas recetan una férula de oclusión.

Por suerte, en la mayoría de las clínicas dentales, antes de iniciar el tratamiento, el dentista suele hacer un reconocimiento profundo de la dentadura del paciente.

Valorar la salud general. 

Del mismo modo, los odontólogos de HQ Tenerife, una clínica dental multidisciplinar canaria, especializada sobre todo en odontología digital, implantología y estética dental, señalan en el blog de su página web que hay que tener en cuenta determinadas enfermedades graves que afectan a la salud general del paciente, antes de colocar los implantes.

Es el caso de la diabetes no controlada. En este supuesto no es recomendable colocar implantes, ya que la enfermedad altera los procesos de cicatrización y eso puede desencadenar infecciones graves.

Los enfermos que están siguiendo un tratamiento anticoagulante, como muchos enfermos de diabetes que tienen la enfermedad estabilizada, y que toman medicamentos como el Sintrón u otros parecidos, deben acudir a su médico para que normalice los niveles de coagulación, antes de someterse al tratamiento dental.

La osteoporosis es otra de las enfermedades congénitas que dificultan la colocación de implantes. Aunque en principio, la enfermedad no tendría que afectar a la estructura ósea maxilofacial, lugar donde se va a integrar el implante, lo cierto es que estas enfermedades provocan un debilitamiento general del esqueleto que empeora la calidad del hueso. Siempre, en estos casos es recomendable hacer un estudio concreto del paciente.

Por supuesto, algunos tratamientos agresivos, como la quimioterapia o la radioterapia en la cabeza, que se aplica a enfermos de cáncer, hacen incompatible colocar los implantes hasta que el tratamiento no ha terminado y ha recibido la autorización por parte del oncólogo que lleva el caso.

En enfermos que han sufrido recientemente un infarto o una cardiopatía severa, debe ser el cardiólogo el que autorice la intervención de la clínica dental.

Todo esto es información que el paciente que quiere colocarse un implante debe compartir con el odontólogo antes de iniciar el tratamiento. En personas que tienen o han pasado enfermedades graves, su historial médico tiene un peso específico que condiciona el tratamiento dental.

Valorar la cantidad y calidad del hueso alveolar.

El implante se fusiona de manera natural con el hueso alveolar del paciente, por lo que es necesario que tenga una cantidad de hueso suficiente en la zona para poder colocarlo.

Este es un estudio, que las clínicas dentales suelen realizar de antemano. Los nuevos métodos de diagnóstico por imagen como las tomografías computarizadas facilitan bastante la tarea. De todos modos, no está de más interesarnos por el asunto y preguntarle a nuestro odontólogo si tenemos una cantidad y calidad de hueso suficiente como para colocar el implante sin problemas.

En la mayoría de los casos, aunque no se tuviera, este es un problema que se puede resolver por medio de tratamientos previos como la regeneración ósea guiada o los injertos de hueso en el área maxilar. El problema de estas situaciones es que alargan entre 4 y 6 meses la colocación del implante. Estos tratamientos de regeneración ósea se realizan con biomateriales, materiales compatibles con el cuerpo humano. Los laboratorios Dentaltix señalan que el uso de biomateriales es cada vez más habitual en la odontología y que su presencia está representando toda una revolución en la salud dental.

Los biomateriales desempeñan un papel fundamental en la odontología moderna, especialmente en los tratamientos destinados a regenerar el hueso maxilar antes de colocar implantes dentales

Para lograrlo, los especialistas emplean diferentes tipos de biomateriales capaces de favorecer la formación de hueso nuevo. Estos materiales deben ser biocompatibles, estimular la regeneración celular y facilitar una correcta integración con el hueso natural. Estos biomateriales pueden ser sintéticos o biológicos.

Entre los biomateriales sintéticos destacan la hidroxiapatita y el fosfato de calcio. La hidroxiapatita posee una composición similar a la del hueso humano, mientras que el fosfato de calcio aporta minerales esenciales que favorecen la regeneración. Ambos se fabrican en laboratorio bajo estrictos controles de calidad.

También existen biomateriales de origen biológico. Los autoinjertos proceden del propio paciente. Por ejemplo, de la zona retromolar, la que se encuentra detrás de las muelas del juicio, o del mentón.

Los aloinjertos se obtienen de donantes humanos compatibles y los xenoinjertos tienen origen animal. En algunos tratamientos se utilizan además membranas de colágeno para guiar la regeneración del hueso y evitar que otros tejidos, como la encía, interfieran en el proceso de regeneración.

Si fumas, debes dejarlo.

El portal de información médica Scielo resalta que el tabaquismo aumenta de manera considerable la posibilidad de que un implante dental fracase. Y lo hace por dos razones.

La primera de ellas es porque la nicotina es un vasoconstrictor. Contrae los vasos sanguíneos evitando que la sangre llegue a la zona del implante y dificultando, por un lado, la cicatrización de la hendidura que se ha abierto para colocar el implante y, por otro lado, complicando la regeneración. Es decir, la osteointegración entre el hueso y el implante, y la formación de tejido blando que rodeé el implante y lo mantenga firme. Entre los fumadores se dan más casos de pérdida de implante que entre los no fumadores. El propio tornillo del implante se termina cayendo ante la imposibilidad de integrarse en el hueso.

La otra razón por la que fumar no es compatible con los implantes dentales es porque aumenta el riesgo de infección, de periimplantitis. Tras colocar el implante hay que extremar la higiene bucal. El humo del tabaco hace justamente lo contrario. Crea un ambiente turbio dentro de la boca que favorece la propagación de bacterias y la contaminación con partículas nocivas presentes dentro del humo de tabaco como el alquitrán. Si a esto le añadimos que la herida del implante ha quedado abierta o está en proceso de cicatrización, no nos extrañe que se infecten los tejidos que lo rodean.

Respecto a este asunto, los odontólogos recomiendan dejar de fumar como mínimo dos semanas antes de efectuar la cirugía y posteriormente plantearse abandonar este hábito de manera definitiva.

Para algunas personas esto puede representar un sacrificio. Pero es un sacrificio para tener una mejor salud dental y, por extensión, una mejor salud general.

La edad también se tiene en cuenta.

Los odontólogos de HQ Tenerife indican que la edad del paciente es otro factor a tener en cuenta. Aunque cuando se refieren a este asunto, hablan más del estado óseo de la persona, que a la edad biológica en sí.

Según ellos, siempre es aconsejable esperar a que haya finalizado el proceso de desarrollo óseo del paciente antes de planificar la colocación de un implante. Un proceso que suele concluir entre los 18 y 25 años. Este no es un dato que tenga demasiada influencia, puesto que la mayoría de los implantes se colocan a edades más avanzadas. Pero hay casos en los que es necesario valorarlo.

En el extremo opuesto de la línea del tiempo encontramos a las personas de mayor edad en las que cuesta más que prendan los implantes. No es porque sea imposible. Puesto que en la actualidad se están colocando implantes a personas de 70 y 80 años; si no porque las condiciones físicas y de salud son menos propicias.

De entrada, como dice la web norteamericana Smartarches Dental Implant, a edades avanzadas suele haber un debilitamiento de la estructura ósea. Nuestros huesos, incluidos los del maxilar, suelen ser de peor calidad. A eso hay que añadir que es probable que el hueso alveolar se haya reabsorbido o haya perdido densidad debido a la caída de piezas dentales. Según esta web, alrededor de un 17% de los adultos mayores de 65 años han perdido todos sus dientes. El porcentaje sube al 22,5% en los mayores de 75 años. Por lo que para colocar los implantes es probable que haya que hacer antes un injerto óseo.

Por otro lado, tenemos los problemas de salud propios de la edad. A medida que nos hacemos mayores es más frecuente que padezcamos hipertensión, osteoporosis u otras enfermedades que afectan a los procesos de cicatrización e integración del implante en el hueso.

Medicamentos que son frecuentes en la tercera edad como los anticoagulantes o los bifosfatos inciden de manera negativa en la respuesta del cuerpo respecto al tratamiento; lo que obliga, en muchas ocasiones, a modificar los protocolos quirúrgicos.

Como en otras circunstancias de salud de las que hemos hablado en este artículo, es clave efectuar un estudio personalizado del paciente. Estudio que puede requerir la participación de otros profesionales de la salud que no están ligados a la clínica dental.

Todas estas son cuestiones que debemos hablar con nuestro odontólogo y dejarlas claras antes de someternos a la colocación de implantes dentales.

Más leidos

Muebles Online

El sector de la venta de muebles y decoración manejaba en el segundo trimestre de

Comparte

Facebook
Pinterest
LinkedIn
Scroll al inicio