10 noviembre, 2020
Cómo hacer un coche eléctrico casero

Cómo hacer un coche eléctrico casero

Hoy te vamos a mostrar cómo hacer un coche eléctrico casero. Pero nada de andar por casa, nosotros apostamos fuertes y lo haremos con diseño de fórmula uno. Digno de que el asturiano Fernando Alonso, que por cierto vuelve al gran circo, pueda ir montado en él. En este artículo haremos una de las manualidades más divertidas, un auto con motor eléctrico con diseño de fórmula 1. Y no te preocupes porque es más fácil de lo que parece. Solo tienes que tener un poco de paciencia, los materiales que te digamos y tiempo. Arrancamos los motores.

Dentro de todos los juguetes que teníamos cuando éramos pequeños, sin duda, el que mejor recuerdo me dejó fue el de poder jugar con coches. Recuerdo que primero los hacíamos con cartón, luego llegó la madera y por fin, con la revolución tecnológica ya en marcha, llegaron los coches teledirigidos. Recuerdo perfectamente cómo salíamos todos los chicos a jugar y a disputar cuál era el coche que más corría. La verdad es que nos lo pasábamos muy bien. Y no, no necesitábamos de maquinitas ni de redes sociales para ser feliz. Algo que ahora es muy complicado de explicar.

Y bien, nos dejamos de recuerdos, volvemos al presente y nos disponemos a hacer un coche eléctrico en casa. Busca los materiales que necesitamos y ponte a ello. Puedes hacerlo por ti solo, o si tienes en casa a gente diminuta, también puedes decir que te echen una mano. Lo que está claro es que es va a ser muy divertido y vamos a pasar un buen rato. Como si se tratara de una receta de cocina, te decimos los ingredientes que vas a necesitar.

  • Dos botellas de plástico pequeñas
  • Una pajita
  • Un trozo de madera
  • Cuatro ruedas de plástico
  • Silicona
  • Una pila
  • Motor pequeño

Así se hace

Lo primero que tienes que hacer es tomar la pajita de plástico y cortarla dos veces. Nos vamos a poner los ejes de tu coche eléctrico. Lo ideal es que su tamaño sea del mismo ancho que la botella. Luego, con la silicona caliente, pega las dos pajitas a lo ancho de la botella. Ya tenemos lo que es el eje para poder sujetar nuestro coche.

A continuación, tienes que meter la brocheta de madera en una de las pajitas y atraviesa con la brocheta una tapa a cada extremo de la pajita. No te olvides de sellarlo con silicona.  Es lo que tenemos que hacer para poder hacer la estructura, es decir el chasis. Todo tiene que estar bien cerrado para que luego no se abre el coche cuando cojamos vacaciones.

El siguiente paso es cortar los sobrantes de madera. En este paso también es el momento de poner las ruedas. Hay que verificar si las ruedas se mueven normalmente o, de lo contrario, tienen dificultades para girar. Para poder contar con unas de calidad las podemos pedir a Ruedas Llopis donde las puedes encontrar de todos los tamaños y modelos.

El siguiente paso, ya ves que esto va cogiendo forma, es pegar la pila sobre el coche. Luego tienes que cortar la otra botella de plástico por la mitad y haz cortes hacia el tapón, en forma de hélice. Y tienes que hacer un pequeño agujero en el tapón de la hélice, y luego lo pegas con la silicona caliente el motor al tapón, dejando algo de espacio libre. Más tarde pega el motor en la parte de atrás del coche y conecta los cables del motor a la pila. Ya solo habrá que ponerlo en marcha gracias al encendido del motor.

Además ya has podido comprobar que hemos hecho este coche con unos elementos que podemos encontrar por casa. Casi no tenemos gasto y con productos que no son contaminantes. Y es que gracias a la pila, hemos podido que un pequeño rotor mueva una hélice de plástico, la cual moverá el coche con la fuerza del aire. Aprovecharemos las ruedas para que se mueva. Sin olvidar que los trozos de pajita a modo de ejes donde unirlas y la botella como chasis principal del vehículo. Arranca que nos vamos.

Y si has seguido correctamente todos los pasos, podemos decir que ya tienes un coche eléctrico para poder jugar solo o con tus hijos. Un proyecto sencillo que seguro despertarán la imaginación de pequeños y mayores, lo que les llevará a buscar e idear proyectos similares. Un juguete de toda la vida que no debería perderse nunca.