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Las instalaciones fotovoltaicas, una solución a los elevados precios de la luz

Las instalaciones solares fotovoltaicas son una gran solución a los elevados precios actuales de la luz ya que nos permiten aprovechar la energía generada por la radiación del sol para convertirla en energía eléctrica y así poder utilizarla en nuestros hogares y lugares de trabajo. Los módulos fotovoltaicos son los encargados de hacer esta conversión de radiación solar en energía eléctrica continua y más tarde el inversor se encargará de convertirla en alterna para nuestro consumo. Además, entre las instalaciones solares fotovoltaicas podemos encontrar diferentes tipos que deberemos estudiar para poder decidir cuál será la más adecuada y acorde a nuestra situación e intereses.

Así, las instalaciones fotovoltaicas son una de las mejores soluciones energéticas que podemos encontrar hoy en día para poder abaratar el precio de la luz y es que en estos momentos se encuentra en unos precios desorbitados. Sin embargo, contar con soluciones energéticas no es la única fórmula para ahorrar, ya que si recurrimos a los productos de Mayfriho nos encontraremos unos consumos realmente bajos en nuestro negocio, algo que, sin duda alguna, nos servirá para poder aumentar nuestros márgenes de beneficios. Pero como en este post os queremos hablar de ahorro y de instalaciones que nos permitan reducir los costes, además de las mencionadas en cuanto a equipamiento, os recomendamos que optéis por:

  • Instalación fotovoltaica de autoconsumo con acumulación en baterías. Esta opción de autoconsumo consiste en inyectar el excedente de energía en la batería que acompaña a la instalación, lo que permite consumirla las horas en las que no hay radiación solar. No obstante, permanecemos conectados a la red eléctrica de tal manera que cuando se nos acaba la energía que tenemos acumulada en la batería podemos seguir consumiendo la que extraemos de la red. Estas instalaciones tienen algunas ventajas como asegurarse el consumo de toda la energía que generamos evitando pérdidas, tanto de nuestra propia energía, como de la recogida de la red eléctrica en su transporte. Sin embargo, en caso de plantearnos este tipo de instalación, deberemos tener en cuenta la inversión inicial, ya que ésta supondrá una diferencia considerable frente a las instalaciones de autoconsumo acogidas a compensación. El hecho de añadir las baterías al sistema supone un incremento importante en el precio de los materiales, además de que no podemos dejar de tener en cuenta el tiempo de vida de estos productos, por lo que tendremos que estudiar las previsiones de amortización muy detenidamente para asegurarnos de que merece la pena económicamente.
  • Instalación fotovoltaica de autoconsumo sin excedentes. La característica principal de este modelo de instalaciones es que no hace ningún tipo de inyección a la red eléctrica, sin embargo, toma energía de ella cuando la necesita. Se trata de instalaciones muy parecidas a las anteriores, con la diferencia de que a la instalación le añadiremos un mecanismo antivertido que se comunicará directamente con el inversor para que no se produzca más energía de la consumida y evitará que ésta pase a la red. Al desechar nuestros excedentes perdemos la oportunidad de aprovecharlos, ni para que otros los usen, ni para sacar algún tipo de compensación o rentabilidad por esa energía que has generado. Este tipo de instalaciones son necesarias cuando la legislación vigente no permite inyectar energía a la red eléctrica.

La instalación fotovoltaica aislada, una opción desconectada de la red eléctrica

Al contrario que las anteriores este tipo de instalaciones no se encuentran conectadas a la red eléctrica. La energía eléctrica generada por la instalación se consume en el mismo punto en el que se encuentra la instalación evitándonos la dependencia de la red. En este sentido, los elementos necesarios en las instalaciones solares de este tipo incluyen un inversor cargador y un grupo electrógeno que permitirán el almacenamiento de energía para ser utilizada en los momentos en los que no haya radiación solar. El diseño del proyecto de la instalación se calculará para que la energía generada y la capacidad de almacenamiento permitan pasar algunos días sin recibir dicha radiación. Lo que afecta directamente al tamaño de la instalación, suponiendo mayor número de paneles fotovoltaicos en comparación con las instalaciones de autoconsumo, además de la inversión en baterías.

Las instalaciones aisladas son la opción ideal para aquellas viviendas o negocios que se encuentran aisladas de la red. En este caso resulta la opción más económica y sostenible. Sin embargo, hoy en día, si tenemos la oportunidad de autoconsumir no resulta una opción competitiva si nuestra preocupación es la rentabilidad de la instalación. En este caso el objetivo a cumplir es la propia generación de energía en un lugar donde no existe la posibilidad de hacerlo, de una manera limpia y responsable.

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