5 julio, 2019
La tecnología, elemental para la industria agrícola española

La tecnología, elemental para la industria agrícola española

España es un país en el que son muchos los productos que se elaboran y que son característicos de nuestra geografía. Podemos destacar muchos y muy variados: vino, aceite, cerveza, frutas, hortalizas… En nuestro país hay absolutamente de todo y ese es el motivo por el cual es nuestra producción es motivo de estudio en otros países. Desde luego, no es para menos. España es un ejemplo en este sentido a nivel mundial y tenemos que seguir promocionando al tipo de industria española que se encarga de que la producción de esos productos siga siendo una referencia a nivel mundial.

Es evidente que todo lo que hemos contado en el primer párrafo tiene una importancia sublime a nivel industrial. Se trata de sectores que tienen una importancia tremenda en lo que tiene que ver con la actividad económica de nuestro país y por eso es imprescindible que tengan un marketing y una publicidad que no deje lugar a dudas. Son muchas las personas que viven de este tipo de industrias y es por eso por lo que incentivarlas es la mejor manera de potenciar la actividad económica de este país.

Para que los que no estéis del todo especializados en el asunto os hagáis una idea, vamos a hablar, a continuación, de la producción de varias de las industrias de las que estamos hablando. En primer lugar, haremos referencia a la producción de vino y mosto que, según una noticia que fue publicada en el portal web Vinetur, había alcanzado los 5.000 millones de litros en el último año, una media que supera en un 11% a la de las últimas cinco campañas. Sin duda, esta es una de las mejores noticias para un sector que lo ha pasado mal durante la crisis.

Pero no es ese el único tipo de producto que se encuentra en pleno crecimiento en lo que a producción se refiere. El aceite de oliva también está de enhorabuena puesto que, según informaba un artículo que fue publicado en el portal web Mercadei, esa producción ha alcanzado las 727.800 toneladas en el primer trimestre de la campaña. Son datos que siguen invitando al optimismo y que nos hacen pensar que la crisis económica es ya algo que solo pertenece al pasado y no tanto al presente en el que nos encontramos.

Que la producción de dos elementos como lo son el vino o el aceite de oliva sea tan grande como lo es a día de hoy es algo que depende, además de las características de nuestra geografía, de la tecnología con la que podamos jugar. Desde luego, este elemento tiene una importancia que, a día de hoy, es muy grande. Es algo de lo que nos han hablado los responsables de Boada Tecnología, una entidad dedicada a la provisión de este tipo de tecnología y que lleva trabajando varios años con las principales empresas fabricantes del país.

El sector agrícola todavía es muy relevante en España

Solemos pensar que España es un país en el que el turismo nos ha hecho volcar nuestra economía hacia el sector servicios. Y es cierto. Al menos en parte. Y es que el sector agrícola, por ejemplo, todavía tiene una importancia bastante grande en nuestro país en los momentos en los que nos encontramos. De ese sector y de la tecnología que éste emplea depende, en buena medida, todos esos buenos datos de producción de los que venimos hablando en los párrafos anteriores.

Y lo cierto es que el sector agrícola no está valorado cono se merece en un país como España. Es algo que tenemos que corregir y que deberíamos tener en cuenta. El sector agrícola está detrás de muchos de los logros de la economía española y ese es motivo más que suficiente para que tengamos en consideración el mérito de este sector, de la gente que lo compone y de las empresas que, día a día, se dedican a él.

Lo mejor de todo es que, de cara al futuro, el sector agrícola va a seguir siendo importante en lo que a producción se refiere. Esas toneladas de vino o de aceite de las que hemos hablado tienen que ser la base para seguir creciendo en el futuro. En otros países europeos lo han conseguido y continúan haciéndolo en el momento actual. Francia, por poner un caso en concreto, puede ser un buen ejemplo de ello. Cuanto más nos parezcamos a los franceses, mejor nos irá y más competitivas serán nuestras empresas.