7 septiembre, 2018
Cómo declarar los ingresos por un apartamento vacacional

Cómo declarar los ingresos por un apartamento vacacional

Si eres dueño de un apartamento de vacaciones tienes que saber que esos ingresos se tienen que declarar. Son muchos los dueños que aprovechan los meses estivales para ganarse un dinero extra, eso está muy bien, pero está claro que tiene que ser registrado todo movimiento que se realice. Una opción que deberán tener en cuenta en la próxima declaración del IRPF. Por eso, si no quieres tener un susto, lo mejor es acudas a una gestoría, o que sigas los consejos que te ofrecen desde la Gestoría Toledano.

Hacienda está harta. Son muchos los dueños de apartamentos o pisos que lo que hacen es decirle al inquilino que se lo dé en mano y ya está. El fisco ya ha alertado del especial control que se llevará a cabo por dicha actividad a raíz de la gran cantidad de contribuyentes que no cumplieron con lo dispuesto para este tipo de arrendamiento en pasados ejercicios. Esto está provocando un repunte de los alquileres, el caso de Cádiz es el más llamativo.

Lo primero que hay que saber es que Hacienda entiende por vivienda con fines turísticos aquella “cesión temporal de uso de la totalidad de una vivienda amueblada y equipada en condiciones de uso inmediato, cualquiera que sea el canal a través del cual se comercialice o promocione, y realizada con finalidad lucrativa u onerosa”. De este modo, el contribuyente que alquila su vivienda para uso vacacional no podrá desgravarse el 60% previsto para las viviendas destinadas a residencia habitual. Sin embargo, sí podrá deducir muchos de los gastos.

Tiempo de alquiler

Hay que tener en cuenta el tiempo que la vivienda ha estado alquilada, a partir del cual se declararán los ingresos íntegros obtenidos y podrán deducirse los gastos precisados para el alquiler. Por otro, el periodo en que el inmueble ha estado libre, que se corresponderá con la renta impuesta por Hacienda por contar con una segunda vivienda en propiedad.

El rendimiento neto por el que habrá que tributar será el resultado de restar los gastos de los ingresos obtenidos. Es decir, podrá descontarse el gasto por publicidad del inmueble, los intereses de la hipoteca, las reparaciones, algunos pagos como el IBI, la comunidad, la tasa de basuras o los seguros del hogar, etc. Eso sí, solo se podrá deducir la proporción del gasto al tiempo que se ha tenido la vivienda alquilada, excepto la promoción del inmueble (anuncios, agencias intermediarias, etc.), que podrá deducirse en su totalidad. Los ingresos netos deberán figurar como “rendimientos de capital inmobiliario”. Hay que calcular el 1,1% del valor catastral (el 2% si la última revisión catastral se realizó antes de 1994), dividir ese valor entre doce meses (o entre 365 días) y multiplicar el resultado por los meses o días que no haya estado el inmueble alquilado. Esto dará como resultado el rendimiento imputable.

Tienes que saber que si no declaras el dinero, Hacienda te manda una propuesta de liquidación, conocida coloquialmente como una ‘paralela’, en la que se le incluyen las rentas no declaradas a incluir dentro de un plazo determinado. Asimismo, si se entiende que la actuación llevada a cabo ha estado originada con ánimo de fraude, puede interponerse una sanción que iría desde el 50% y el 150% de lo que se ha dejado sin declarar. Esta variará en función de si se califica como leve, grave o muy grave.

¿Qué puedo desgravar del IRPF?

Lo primero que debes hacer es diferenciar el tiempo en el que la vivienda está alquilada y el que no, para efectos del IRPF en la declaración de la renta 2017. Y como no se trata de un alquiler habitual, no se podrán hacer todas las deducciones alquiler de primera vivienda.

Las deducciones se hacen en gastos que se pueden relacionar con el alquiler, como las tasas de basuras, IBI, el seguro del hogar, gastos de la comunidad, entre otros, mientras el inmueble esté alquilado. Por otra parte, se reducen también los costos de publicidad en plataformas online, además de los gastos relacionados con la conservación y mantenimiento de la vivienda, siempre que no sean para realizar mejoras o ampliaciones. Por último, también se incluye una deducción por la amortización del inmueble.

Aquí tienes lo principal que hay que saber, aunque dada la complejidad, lo mejor es que te dejes asesorar, porque ellos sabrán qué hacer en cada momento.