11 junio, 2019
Color: un aspecto clave para mejorar la productividad de los trabajadores

Color: un aspecto clave para mejorar la productividad de los trabajadores

Dicen que asociamos cada cosa a un color y eso se hace evidente en determinadas actividades, como por ejemplo suele ser la industrial. De manera directa, nuestro cerebro asocia eso al color gris, que es que adquieren la mayoría de las fábricas de todo el mundo. Y esto no termina de gustar a todo el mundo. El gris es un color que la mayoría solemos tildar como feo, pobre o triste. Y esa, para un negocio, no es precisamente la mejor noticia posible. Es más bien todo lo contrario.

¿Se han preguntado los dueños o dueñas de las fábricas alguna vez pintar de otro color que no sea gris el espacio en el que trabajan sus empleados? Lo cierto es que esta es una buena pregunta que seguramente muchas personas os hayáis planteado en algún momento. El color es importante en nuestra vida y también lo es en el ejercicio de nuestro trabajo. Por eso hay que tenerlo siempre en cuenta y no olvidarnos de todas las ventajas que lleva asociadas.

Un artículo publicado en el diario El Mundo informaba de que, en marzo de 2016, España contaba con 49.500 fábricas menos que en 2008, un dato que desde luego es cuanto menos preocupante. Pero esas fábricas siguen siendo grises y tristes, y quizá sería conveniente que muchas de las personas que las regentan comenzaran a plantearse la posibilidad de llevar a cabo un cambio en términos de colorido. Podrían encontrarse con resultados que fueran gratamente sorprendentes.

La importancia de un elemento como lo es el color va más allá de la simple captación de la atención que pueda provocar entre los potenciales clientes y que es aprovechada por ciencias como lo son el marketing o la publicidad. El color tiene una ergonomía y una incidencia en la eficacia y la salud de los trabajadores. Es lo que se desprende de esta guía que os adjuntamos a continuación y que es imprescindible que visualicéis para que tengáis en cuenta la incidencia del color en la vida del empleado o del obrero.

La relación entre el color y la eficacia de un empleado es una realidad y de eso ya se han dado cuenta muchas de las personas que se encuentran al mando de las fábricas que operan en España. De ahí que se estén cambiando los colores tradicionales grises en muchas de ellas por otros tan llamativos como el rojo, el verde e incluso el amarillo. Es algo que nos han comentado de manera recientemente los profesionales de Decolor, una entidad que guarda una relación directa con todo lo que tiene que ver con el negocio de la pintura.

Tendencia al alza entre varios países europeos

Mencionábamos antes que eran muchas las empresas que se estaban adaptando a este cambio en España. Esto ha ocurrido porque hemos echado la vista hacia afuera y nos hemos dado cuenta de que muchas fábricas europeas habían ya apostado por cambiar el color de sus edificios para ver qué sucedía entre sus empleados. Los resultados han sido positivos y esto es lo que ha motivado que, en España, hayan sido muchos los que hayan empezado a apostar por esto.

Es evidente que, para mejorar la productividad de los empleados, son necesarias muchas más cosas que la que hemos comentado en estas líneas. No vale con cambiar el color de una pared para ello. Este, a fin de cuentas, no es magia. Por eso hay que tener en cuenta que esta es una actividad que, complementada con otras, puede contribuir de una manera más que interesante a que mejoren varios de los procesos y profesionales de una compañía. Ese es precisamente el objetivo último y que ha de ser perseguido en todo momento.

Estamos convencidos de que la mayoría de las industrias españolas van a abandonar el gris en los próximos años. España es un país que, al final, termina adoptando todo lo que triunfa en Europa, aunque sea de manera tardía. En Europa ha funcionado apostar por un cambio de color para dotar de más eficacia y visibilidad a este tipo de empresas y en nuestro país tenemos la sensación de que la cosa va a seguir los mismos derroteros. Si eso es así, nuestras empresas serán más competitivas y nuestro país volverá a estar en el mapa industrial de la Unión Europea.