10 mayo, 2018
La industria relativa a las bolsas de plástico, a prueba de cambios

La industria relativa a las bolsas de plástico, a prueba de cambios

Un artículo publicado en la página web del diario El País en julio de 2009 parecía prever el final de las bolsas de plástico de un solo uso en España a partir del año siguiente. Nuestro país, según informaba el artículo, era el primer productor europeo de este tipo de producto y se había erigido además como el tercer consumidor del mismo. Parecía que la industria encargada de fabricar bolsas de plástico podía desmoronarse. Pero había una oportunidad de continuar haciendo rentable y ecológico a un sector como este: la que representan las bolsas de plástico renovables. Apostar por este tipo de producto fue la decisión de los dirigentes Plásticos Alhambra. Una apuesta que ha permitido que la entidad continúe con su actividad industrial sin ningún problema.

Todo lo referido a las bolsas de plástico ha traído una polémica de la que no todos han salido contentos. Hace algunos años, muchos supermercados comenzaron a cobrar este tipo de producto a sus clientes, lo cual contribuyó a alimentar todo ese debate que se ha generado en torno a un elemento que, no obstante, es tan necesario para todos aquellos que necesitan transportar productos desde el punto de venta de los mismos hasta su propio domicilio.

Estamentos como la Unión Europea se han puesto el mono de trabajo en pos de conseguir que las bolsas de plástico renovables se impongan a las de un solo uso y la verdad es que sus políticas han tenido éxito. Ya está extendido el uso de este tipo de producto y ya han desaparecido buena parte de las críticas que había con respecto a ello. Los supermercados y, en general, las grandes superficies ya han terminado con el uso de bolsas altamente contaminantes y perjudiciales para el medio ambiente y eso no ha tenido apenas repercusión sobre la industria dedicada al plástico y dedicada más concretamente a la fabricación de bolsas de plástico.

De hecho, muchas críticas se han convertido en aplausos. Una de las principales desventajas de las bolsas de plástico de un solo uso era la facilidad con la que se rompían estos productos, algo que no sólo afectaba al transporte de una determinada mercancía sino que, además, podía afectar de modo directo a los productos que fueran transportados en su interior. En efecto, transportar un objeto de cristal era cuestión de alto riesgo. Por regla general, las bolsas renovables son más fuertes y eso ha hecho posible que el transporte y la seguridad se conviertan en una absoluta realidad.

Las bolsas renovables, una posibilidad de promoción

El hecho de que una bolsa sea renovable implica algunas posibilidades que cualquier negocio debe tener en consideración. Es evidente que la presencia de un logo y un medio de contacto en un soporte así permite a entidades de todo tipo utilizar las bolsas de plástico para darse a conocer. Si esas bolsas son, además, renovables, las posibilidades de promoción serán mayores. Y esa posibilidad es en la que deben trabajar todas esas empresas.

Muchas empresas le han debido mucho a este modo de promoción. Resulta un medio muy útil para ello puesto que se es bastante más barato que una cuña en la radio, un anuncio en televisión o un faldón en un periódico. Y su efectividad también puede ser muy buena y aprovechable por parte de todos los negocios que sobreimpresionan sus logotipos en las bolsas. Y es que las bolsas son, además, una realidad en la actualidad.

La llegada del comercio online y empresas como Amazon o Alibaba es el nuevo argumento de todos aquellos que defienden que la industria encargada de realizar bolsas de plástico está decayendo. Que la revolución del e-commerce es una realidad está fuera de toda duda. Sus volúmenes de pedidos y la enorme facturación que protagonizan empresas como de las que acabamos de hablar así lo atestiguan. Pero para todos aquellos que siguen acudiendo al supermercado o que continúan interesados en comprar de manera presencial, la bolsa de plástico renovable continúa siendo un elemento de primera necesidad.

Sólo el futuro determinará si la industria relacionada con la fabricación de bolsas de plástico continuará tan viva como lo está ahora en los próximos años. Lo que sí ha demostrado esta industria es que es perfectamente capaz de adaptarse a cualquier cambio que se produzca en su entorno. ¿Por qué no iba a poder soportar un cambio más?