20 febrero, 2017
La indispensable ayuda de un traductor jurado

La indispensable ayuda de un traductor jurado

No hace demasiados meses, nuestra empresa de fabricación de automóviles deportivos artesanales pasaba por un mal momento. Somos plenamente conscientes de que tener una marca de automóviles minoritario es algo arriesgado, pero en nuestro modesto objetivo y queriendo seguir siendo una marca española, uno debe pasar por eso. Somos genuinamente españoles, aunque vendamos del orden de 15/20 modelos al año.

La traducción del acuerdo  fundamental

Nuestro negocio, además de fabricar superdeportivos, también es el de la tecnología en el automóvil. El caso es que, en este sector, para estar a la última, hay que estar especialmente vivo y nos llegaron noticias de una empresa austriaca, también modesta como nosotros, pero que acababa de terminar un sistema multimedia que ofrecía unas posibilidades interesantes.

Los conocemos desde hace 5 años y la confianza es absoluta, pero necesitábamos un traductor jurado no para el trato en alemán, sino con la empresa con la que colaboraban, una empresa coreana. El trato tenía que estar a final de semana listo o una empresa italiana, podía poner en peligro la compra, algo que nos podía poner en un lugar algo complicadillo.

Aunque pueda parecer raro, en una empresa como la nuestra, cualquier aspecto puede suponer la línea entre la tranquilidad los próximos 3 años o un auténtico vía crucis…

Debíamos ponernos en marcha y había que buscar con traductor jurado en coreano. Para ello buscamos en Internet y confiamos en Jti, una empresa experta en la traducción jurada. Desde el primer momento nos lo pusieron francamente fácil. La traducción fue rápida, gracias a la agilidad que tuvieron los coreanos y cerramos el acuerdo de manera satisfactoria para todas las partes.

Tan contentos quedamos con el servicio, que ya les dijimos que teníamos en la agenda sus servicios, para acceder a ellos cuando tengamos que tener más contactos con firmas coreanas y japonesas, que son con las que necesitaríamos estén tipo de servicios.

En este tipo de negocios no se pude andar con jueguecitos y con demoras, por lo que un equipo de traducción profesional que fuera capaz de cumplir su cometido con rapidez y sin fallos es lo que busca una empresa como la nuestra.

Seguro que pensaréis las razones por las que no apostamos más por la fabricación de deportivos. Nos encantaría realizar más modelos al año, pero no podemos meternos en más jaleos y a no ser que venga un multimillonario inversor, es complicado sacar más delante de manera mensual.

Mi socio dice que realmente, en el fondo, ninguno querríamos que viniera ese gran inversor. Disfrutamos realmente realizando nuestros coches y sabiendo que quedan solo al servicio de unos pocos y para la historia de la industria  automovilística española.

Personalmente en el fondo, me encantaría que nuestra empresa fuera aquella Pegaso elitista que fabricó el Z-102, pero nuestros ingresos vienen por la tecnología y nos va muy bien. A veces hay que dejar la ambición desmesurada y alocada en un segundo plano y ser más racionales.

Existen muchas compañías pequeñas en el mundo, pero como veis, las marcas grandes siguen asociándose, caso del grupo Fiat por ejemplo, donde empresas como Fiat o Jeep son capaces de unirse y dejar herida de muerte a Lancia.

El mundo de la empresa entiende poco de sentimentalismos y todos los fabricantes buscan seguir en la cresta de la ola sea como sea. Todo esto, precisamente es lo que queremos evitar en nuestra pequeña empresa. De nada serviría que una gran compañía nos absorbiera, pues nos dejaría sin poder de decisión o en última instancia cansada de que nuestros modelos no tendrían la salida ansiada en el mercado.

Ojalá todo fuese tan fácil como cuando me sentaba de pequeño en la mesa a dibujar modelos en un folio creyéndome diseñador de coches y montando mi propia empresa. Parte de ese sueño lo he cumplido, pero hay que ser realista y el precio por ser independiente es alto.

Mi principal lucha ahora es intentar apostar de forma decidida por la tecnología en los mercados asiáticos, que hoy en día, sobre todo China, nos pueden dar muchas satisfacciones para luego aplicarla a algunas marcas con las que trabajamos o incluso a la nuestra, que también tiene un componente tecnológico reseñable, aunque seamos una marca artesanal.

Así que ya sabes, en los negocios, mejor con un traductor jurado que todo es más fácil y no hay lugar a equívocos.