10 julio, 2018
La eficiencia en la oficina, una cuestión de mobiliario

La eficiencia en la oficina, una cuestión de mobiliario

La crisis económica cuya llegada se produjo hace ya una década cambió muchas de las percepciones que las personas teníamos acerca del trabajo en general. En 2008 las personas seguían soñando con poseer un puesto de trabajo de calidad, con el que quizá fuera cierto que no iban a hacerse multimillonarias, pero en el que sabían que podían encontrarse relativamente cómodas. Ahora, la situación es bien distinta. La calidad ya no importa. Lo que sí importa es tener un puesto de trabajo. Las condiciones (de una calidad pésima en un montón de casos) han pasado a formar parte de un segundo plano.

Que lo único importante a día de hoy sea tener trabajo es una verdadera lástima. Los trabajadores se han olvidado de solicitar las condiciones óptimas para la realización de su actividad. Trabajan en un entorno que es mucho menos óptimo para la realización de su labor porque no les son facilitados los medios de trabajo adecuados. O al menos eso es lo que ha venido ocurriendo en muchísimos trabajos durante todos estos años.

El trabajo en oficina es uno de los ejemplos que mejor ilustra esta situación. Seguro que conocéis a alguien que ha trabajado en una oficina y que ha comentado en alguna ocasión la pésima organización en la distribución del espacio. Por desgracia, durante muchos años este ha sido el día a día de muchísimas personas que, en España, se han dedicado al trabajo de oficinista. Y es que en España hemos viajado siempre algo por detrás que el resto de países de Europa o que Estados Unidos en lo que a la distribución del espacio y a la comodidad del puesto de trabajo se refiere.

La industria maderera, aquella encargada de confeccionar todo tipo de mobiliarios, ha jugado un papel elemental en lo que guarda relación con la distribución del espacio en la oficina. Dicha industria es la encargada de crear unos muebles cada vez más funcionales y útiles que permitan a los oficinistas encontrarse más cómodos en su puesto de trabajo. Y es que de esa funcionalidad de escritorios, estanterías, cajones o sillas depende en gran medida la eficacia y la eficiencia de los empleados que acuden día tras día a una oficina.

La página web Job and Talent aseguró que, a la hora de mantener a los empleados contentos, el entorno también acompaña. Además, el mismo medio, en el mismo artículo, destacaba de manera literal que “tener un espacio agradable para trabajar es sinónimo de productividad”. Y lo cierto es que en un país como el nuestro hemos tardado bastante en darnos cuenta de un hecho tan simple y al mismo tiempo tan evidente como este.

Afortunadamente, los dirigentes empresariales españoles parecen estar dándose cuenta de las posibilidades que permite tener la industria maderera en lo relativo a la confección de un espacio de trabajo idóneo para sus trabajadores. Desde Mobiofic siempre se ha hecho hincapié en la importancia del entorno de trabajo de los oficinistas, una cuestión de la cual afirman que nuestro país va tomando conciencia poco a poco.

Cuidado con el teletrabajo

La llegada de Internet a nuestras vidas ejerce una influencia que va mucho más allá de nuestra vida privada y que afecta al entorno laboral en el que nos movemos. La efectividad de las conexiones ha hecho posible que sea más habitual que nunca que la gente trabaje desde su casa y que no tenga por qué acudir a la oficina cada día. Algunos incluso no tienen una oficina física para trabajar. Esto, sobre el papel, puede parecer la mar de cómodo para los trabajadores, puesto que se ahorran un montón de tiempo cada día y también algo de dinero en lo relativo al transporte. Pero el teletrabajo presenta graves deficiencias, derivadas sobre todo del hecho de que, cuando uno trabaja desde casa, no cuenta con la distribución del espacio con la que puede llegar a contar en una oficina y que le hace tan cómodo su trabajo.

Desde las respectivas direcciones de las empresas tienen el reto de decidir si seguir apostando por el teletrabajo o continuar haciéndolo por disponer de una oficina en la que se cuente con una distribución óptima para el desarrollo de la jornada laboral. Hoy en día, una industria como la maderera permite disponer de muebles de primera calidad y muy funcionales, que permiten que el oficinista pueda organizar su espacio de trabajo de una manera óptima, eficiente y sencilla.