2 enero, 2018
Controlar de acceso, un asunto de máquinas

Controlar de acceso, un asunto de máquinas

Basta con echar una mirada a nuestro alrededor para ver cómo ha cambiado la vida, la sociedad y la industria de un tiempo a esta parte. A las personas más mayores este cambio les será mucho más brusco que a quienes son más jóvenes, pero no cabe duda de que nos estamos rodeados de tecnologías que hace un tiempo casi nadie podía llegar a imaginar.

Los sistemas de control de acceso a determinados lugares se han convertido en el pan de cada día para muchas empresas, edificios culturales, recintos deportivos y una variedad mucho más extensa de lugares. Hasta hace apenas unos años era una persona la que se encargaba de verificar quién accedía a qué sitios. Ahora, como para tantos y tantos aspectos de la vida, hemos dejado nuestra confianza en manos de las máquinas.

Y la verdad es que no es un asunto del que debamos mostrar arrepentimiento. Confiar en variados sistemas de control de acceso tiene aspectos positivos a los que una empresa o una industria no tendría acceso de cualquier otra manera. En primer lugar, reduce el gasto de la entidad, porque contratar a una persona para que se encargara de mantener vigilado el acceso supondría un gasto importante y continuado durante un tiempo indefinido. En segunda instancia, y a pesar de que confiar en una máquina resulta más barato a largo plazo, mantiene la seguridad del edificio. En todo momento queda registrado quién entra, quién sale y a qué hora. No hay trampa posible, algo que, por cierto, con una persona sí que podría darse.

Estos dos argumentos son los que esgrimen los principales dirigentes de las industrias para instalar los mejores sistemas de acceso para sus empresas. Y lo hacen con toda la intención del mundo. Para que la actividad de una entidad se mantenga es necesario que sea rentable, y para asegurar la rentabilidad de dicha actividad es indispensable asociarse a la tecnología. Aunque haya mucha gente que considere que adquirir productos tecnológicos de última generación es bastante caro, lo cierto es que, a la larga, resulta más barato que seguir operando de un modo tradicional.

En lo que se refiere a la venta y distribución de sistemas de acceso para todo tipo de recintos y fábricas, Gestigym es una alternativa más que factible. Los tornos que se encarga de proveer a sus clientes están considerados por muchos como los mejores y, a pesar de que la empresa se ha relacionado mayormente con entidades y centros deportivos, su trabajo es también idóneo para todas aquellas empresas que deseen mantener un cuidado especial en lo referente a la entrada y salida de personas de su edificio.

Cerraduras electrónicas, sistemas de identificación…

Cuando solemos hablar de sistemas de control de acceso a muchos de nosotros se nos viene a la cabeza, de manera completamente instintiva, los típicos tornos que podemos encontrarnos, por ejemplo, en el metro. Y la verdad es que este pensamiento está justificado, puesto que es el principal tipo de producto que se encargan de proveer los profesionales de Gestigym.

Pero estos no son, ni de lejos, los únicos productos a los que se tiene acceso al contactar con una empresa de este calibre. Gestigym también se encarga de proveer a sus clientes de cerraduras electrónicas y diferentes sistemas de identificación offline y online, algo que sin ninguna duda permite que una jornada transcurra de manera habitual y sin sobresalto alguno en cualquier empresa.

La culpa de que hayamos pasado por una crisis económica que se haya saldado, en determinados momentos, con más de cinco millones de parados no es de que ahora el trabajo se realice en mayor medida con tecnología. Depende de otra serie de cuestiones, entre las cuales se encuentra la necesidad de reinventarse y apostar por otros modelos de negocio y trabajo. No de empresas que intentan acercar la tecnología hasta sus ámbitos de trabajo.